No le debieron de dar el pecho de bebé y así se ha quedado, con esa carencia.
Matt dedica esta canción a las tetas, a las de su chica, que la verdad sea dicha, no tiene más encantos aparentes.
Matt es un chico que se atreve con todo, canta, toca la guitarra y el teclado y baila. No es que lo haga especialmente bien, sobre todo lo de bailar, pero no tiene vergüenza ninguna y por eso nos encanta.